Un embarazo activo ayuda a corregir posturas incorrectas

La práctica regular de ejercicios físicos aumenta la resistencia, mejora la flexibilidad, fortalece los músculos y favorece la corrección de hábitos posturales poco saludables de la futura mamá.

Una vez que el embarazo se ha establecido, es frecuente que experimentes dolores en distintas regiones de la columna, debido a que el cuerpo no logra adaptarse adecuadamente a los cambios rápidos que le están ocurriendo: la gravidez de la panza, el aumento de tamaño de los pechos son algunas de las causas que pueden provocar que adoptes posturas incorrectas.

En tanto, la falta de suficiente fortaleza y flexibilidad en los músculos y los cambios hormonales que provocan la relajación de los ligamentos son otras de las razones por las cuales puedes experimentar estas dolencias en esta parte del cuerpo.

En las etapas finales del embarazo se tiende a trasladar el centro de gravedad hacia adelante, por lo cual los músculos de la espalda tienen que esforzarse más para mantener la posición erguida. Si bien la columna vertebral es una estructura que de por sí tiene mucha fuerza y flexibilidad, las exigencias que tiene que afrontar durante el embarazo la torna vulnerable y, en consecuencia, una zona propensa a experimentar molestias y dolores.

Por lo tanto, para aliviar el dolor de columna es conveniente que te mantengas activa mediante la realización de ejercicio físico de manera regular, ya que te ayudará a mejorar la resistencia, la flexibilidad y la tonicidad muscular. Además, con los ejercicios podrás comprender mejor todo lo que se puede hacer con el cuerpo y aprender nuevas formas para relajarte.

En este sentido, existen determinados ejercicios físicos que podrás realizar para reducir la probabilidad de padecer esta dolencia, que tu Profesor/a de Educación Física te indicará, teniendo en cuenta tu estado físico. Por lo pronto, será conveniente que comiences con ejercicios de calentamiento, luego que continúes con prácticas de elongación y flexibilidad, ideales para la etapa de afianzamiento del embarazo.

Hacia el final del segundo trimestre, probablemente empieces a cansarte con más facilidad, por lo que te convendrá relajarte y adaptar tus propios y nuevos tiempos para evitar sentirte presionada y disfrutar de cada momento de tu embarazo.

Lic. Mariela Villar
Directora EMBARAZO ACTIVO